CARACTERÍSTICAS DE LA RUTA
Localización Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate
Acceso A-2233 de Barbate a Los Caños de Meca
Distancia 7,1 km (13 Km ida y vuelta)
Tiempo 2 horas 30’
Trazado Lineal
Dificultad Baja
Estado Sendero bien señalizado
Permiso No es necesario

Sendero del Acantilado

Esta ruta del sendero del acantilado conecta la playa de la Yerbabuena, en Barbate, con Los Caños de Meca y atraviesa el parque natural de un extremo al otro. La ruta no es difícil ya que bordea en todo momento el Tajo de Barbate, un grandioso acantilado prácticamente vertical. Al ser de un recorrido lineal, podemos recorrer el camino en cualquier sentido, comenzando indistintamente en Barbate o Caños de Meca. Podemos también combinarlo con la ruta de la Torre del Tajo.

Cartel sendero del acantilado barbate

Con la primera opción, podemos aparcar el coche en el aparcamiento junto a la playa de Yerbabuena. Antes de comenzar el recorrido, si el clima es bueno, podemos disfrutar de un baño bajo la magnífica vista del acantilado detrás de nosotros.

Aunque esta playa se creó de forma natural, la construcción del rompeolas que cierra el puerto de Barbate ha acelerado el proceso de depósito de la arena transportada por las corrientes de deriva. Como resultado, el crecimiento de la costa se verifica año tras año.  Entre las especies más atractivas de la playa, podemos destacar unas plantas muy comunes en la costa gaditana, el barrón y la azucena de mar. Esta última, además, tiene grandes flores de innegable belleza.

El camino asciende unos 3.000 metros, aproximadamente a mitad de camino donde encontramos la Torre del Tajo, que se eleva majestuosa en su cima a una altura de más de cien metros. Pasado este punto el sendero del acantilado desciende gradualmente hasta llegar a Caños de Meca.

Durante la mayor parte de la subida, incluso se puede admirar el impresionante acantilado formado por el agua. Los materiales que componen la mayor parte del acantilado incluyen series calcareníticas del Mio Plioceno, que también contienen paquetes de marga arenosa. El contacto entre estos dos materiales, uno permeable y otro impermeable, conduce a la formación de importantes acuíferos que se asoman a lo largo del acantilado, donde las múltiples fuentes de agua han originado caños.

Durante el sendero del acantilado la presencia de algo de vegetación y numerosos baches y cavidades, sumada a la inaccesibilidad del terreno, han favorecido la implantación de un espectacular aviario en el tajo, compuesto principalmente, por garcillas, gaviotas, garcetas y, en menor medida, palomas, grajillas y estorninos negros.

Junto a la Torre del Tajo encontramos un mirador desde el que podemos contemplar el espectacular paisaje que ha dibujado el paso del tiempo en la costa gaditana. Si miramos hacia el sur podemos ver la Bahía de Barbate que termina en el Cabo de Gracia. Detrás de él coronan las sierras de Retín, Plata y San Bartolomé, y cuando el día está despejado incluso podemos ver el inicio del continente africano.

sendero del acantilado torre del tajo

Nota: La Torre del Tajo fue construida en el siglo XVI con el objetivo de servir como mirador contra las incursiones de piratas bereberes, quienes, junto con otras torres defensivas, forman parte de un complejo sistema de defensa. Es la segunda torre en altura de la provincia (13 m).

Una vez que hayamos cruzado el ecuador de nuestra ruta del sendero del acantilado, observaremos algunos cambios interesantes en el bosque a medida que comenzamos a descender hacia Caños de Meca. A nuestra izquierda hay una densa franja de vegetación caracterizada por pinos carrasco, lentiscos, zarzas, madroños, hiedras e, incluso, durillos. La mayoría de estas especies tienen mayores demandas de agua que las que componen el resto del pinar, y es algo sorprendente encontrarlas aquí.

Después de llegar a la playa de Caños de Meca, podremos caminar por el fondo del extremo occidental del acantilado, donde se apilan enormes bloques de piedra caliza que han caído del acantilado y que debido al viento y al oleaje estos fragmentos se van descomponiendo lentamente.