El grupo ecologista EQUO considera de broma de mal gusto el informe de la Junta de Andalucía, en el que se especifica que la estrategia de urbanización “no tendrá un efecto sustancial sobre el entorno de Barbate”.

La organización ecologista Verdes EQUO, a través de la eurodiputada Marie Toussaint, ha presentado una pregunta al Parlamento Europeo en la que se opone a la ampliación del plazo de la estrategia general de urbanización de Barbate, que se remonta a 1995 y prevé un desarrollo urbanístico extremo y que, según los ecologistas, ha provocado en la actualidad importantes daños ecológicos y amenaza con producir más en lugares especialmente protegidos.

Mar González, coportavoz del partido en Andalucía, manifestó: “Consideramos que es una broma de mal gusto que la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Barbate acepten prolongar la aplicación de una ampliación de la ciudad con la que nadie cuenta, y que la Junta lo avale con una supuesta falta de influencia ecológica considerable cuando su informe no tiene ninguna evaluación tecnológica, ni de las alegaciones de los grupos, ni de la afectación de zonas que además están incluidas en la red Natura 2000.”

Según el partido ecologista verde EQUO, esta ampliación y el plan que respalda suponen la violación de al menos 7 mandatos de la Unión Europea, entre las que se hallan las relativas al análisis del impacto ambiental de determinadas tareas públicas y privadas o la salvaguarda de los hábitats naturales. Además, no se respetarían las normas que establecen el marco social de actuación en el ámbito de la política de aguas y del procedimiento de aguas residuales urbanas. Además, según el partido ecologista verde EQUO, tampoco se respetan las normas sobre la valoración y gestión del riesgo de inundaciones, la defensa de las aves silvestres y el acceso público a los datos medioambientales.

” Tenemos la intención de preguntar a la Comisión Europea “, dice Florent Marcellesi, anterior ex parlamentario europeo y coportavoz federal de Verdes EQUO, “si cree que estas actividades pueden suponer un proceso de infracción contra el Estado español y si existen fondos europeos para las tareas que se van a realizar en el municipio de Barbate y, en caso afirmativo, cuál es su fundamento”. En definitiva, dada la gravedad de la circunstancia, preguntamos a la Comisión qué procedimientos ha tomado o piensa hacer al respecto.”

Para el partido ecologista verde EQUO, hay algunas tareas esencialmente peligrosas en el PGOU de Barbate, como son la edificación y construcción de un complejo turístico urbano en el norte de la Zona Especial de Conservación (ZEC) y el Parque Natural de la Breña, constaría de pisos, hoteles, viviendas, centros comerciales y también un campo de golf, y que sin duda dañaría 230 hectáreas de bosque y entornos prioritarios de importancia para la zona. Además condenan el hecho de que se preparen más de 600 viviendas al norte del puerto de Barbate, en una zona en peligro de inundación por el mar, así como un proyecto de complejo turístico y residencial junto al cabo de Trafalgar, que es una zona de especial conservación y un lugar con alto riesgo de inundación por el aumento del nivel del agua. Los Verdes EQUO mencionan que también hay planes para desarrollar entornos de relevancia social, así como de alto valor medioambiental en la parte norte de Caños de Meca, próxima con la la ZEC y en el Parque Natural de la Breña, donde, además, no hay una terapia de saneamiento de agua fiable ni planes para hacerlo.

“Pensamos, declara el coportavoz del partido en Andalucía, Manuel Pérez, que este PGOU es un grave riesgo, tanto para el ecosistema como para el futuro de la zona y sus gentes. Se trata regresar a creer en la ya confirmada desastrosa política del ladrillo, que tanto complace a los neoliberales y que sólo pretende asegurarse grandes ganancias privadas a toda costa, comenzando por los medios de todo un pueblo”.